La vida de Lindsay Lohan se ha convertido en toda una telenovela que vamos conociendo por capítulos. Desde que salió del centro de rehabilitación, ha vuelto a ser noticia por cualquier cosa que hace.
Últimamente ha sido acusada de robo y también de ser una mala influencia para su hermana pequeña.
Precisamente ha sido su padre el que se ha mostrado preocupado por la influencia que la acriz (y ahora diseñadora) puede ejercer sobre su hermana, ya que considera que no está totalmente recuperada.
Michael Lohan está tan obsesionado sobre cómo puede acabar su hija, que incluso se ha planteado llevar a su hija por la fuerza a algún lugar aislado para ayudarle en su proceso de rehabilitación.
Ante afirmaciones así, es normal que Lindsay se plentee solicitar una orden de alejamiento de su padre.
La controvertida actriz no terminó el programa de educación sobre el alcohol que formaba parte de la condena por conducir ebria y con drogas en el 2007. Recientemente, además, el juzgado ha alargado un año más la libertad condicional de Lindsay. Así que aún no puede disfrutar de su libertad como hacía antes. Pese a que aún así la vemos en muchas fiestas y actos públicos.
Foto de 20minutos.es
